El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) está ejecutando un piloto que podría cambiar cómo circula el dinero en América Latina y el Caribe — no con bitcoin en tu billetera, sino con dinero tokenizado de bancos centrales en rieles compartidos que evitan el desvío habitual del dólar y los bancos corresponsales. Los bancos centrales de la región, incluido el de Brasil, siguen de cerca el proyecto mientras las pruebas se intensifican en el segundo semestre de 2026.

Contexto: por qué lo transfronterizo sigue costando

Si alguna vez enviaste una remesa de Miami a Bogotá, o pagaste a un proveedor en otro país de LatAm, conoces la fricción. Las transferencias suelen pasar por bancos corresponsales, convertirse a través del dólar estadounidense como moneda puente y tardar horas o días en liquidarse. Las comisiones se acumulan en cada salto.

Esa estructura no es casual — así se construyó el sistema de pagos global. Para quienes mandan dinero a casa y para pequeños exportadores que facturan en moneda local, el costo y la demora son reales. Los stablecoins y las rieles cripto han cubierto parte de esa brecha en los últimos años (PTYcoin ya cubrió por separado el endurecimiento de Brasil en ese camino), pero reguladores e instituciones multilaterales también están armando alternativas institucionales.

Ahí entra CBWeb3.

Qué es CBWeb3 en la práctica

CBWeb3 es una iniciativa de IDB Lab — el brazo de innovación del BID — respaldada por un proyecto de cooperación técnica de USD 750.000 aprobado en diciembre de 2024 y hoy en implementación. El objetivo: una red de prueba regional donde cada banco central participante emita su propio tCeBM (tokenized central bank money, dinero tokenizado de banco central) preservando la soberanía monetaria nacional. No es una moneda latinoamericana única.

Valor International reportó el 8 de junio que el piloto se centra en pagos transfronterizos, divisas tokenizadas y liquidación en un entorno de prueba — un alcance más acotado que el Drex minorista de Brasil, que el Banco Central recortó tras citar obstáculos técnicos y de privacidad.

La construcción técnica descansa sobre LNet, la alianza que surgió del antiguo ecosistema LACChain, con el desarrollo de la plataforma a cargo de las firmas brasileñas Águila Hub y GoLedger. El hub de coordinación de código abierto vive bajo la Linux Foundation Decentralized Trust y está diseñado como bien público digital — código con licencia Apache 2.0 que otros países podrían reutilizar.

Dos modelos de liquidación en juego

Según la documentación de CBWeb3 y el reportaje de Valor, el piloto prueba dos enfoques:

Banca corresponsal mejorada. Replica las relaciones bilaterales de hoy, pero liquida de forma atómica on-chain con Hash Time-Lock Contracts (HTLC) — contratos inteligentes que bloquean fondos hasta que ambos lados de un cambio de divisas confirman. La liquidación pago-contra-pago (PvP) reduce el riesgo de que un banco entregue reales y el otro no libere pesos.

Pools de automated market maker (AMM). Una vía más experimental: los bancos comerciales conectan dinero tokenizado de banco central a un hub transnacional compartido, donde pools de liquidez algorítmicos fijan precios de pares de divisas y ejecutan swaps. Piensa en un pool institucional de FX, no en una granja DeFi de memecoins.

En un ejemplo de Valor: un importador brasileño paga a un exportador colombiano en reales tokenizados, el exportador recibe pesos colombianos tokenizados, y la conversión ocurre dentro de la infraestructura — potencialmente en minutos en lugar de la cadena multi-salto de corresponsales.

La privacidad es prioritaria. Marcos Sarres, CEO de GoLedger, dijo a Valor que el stack usa pruebas de conocimiento cero (ZKPs) para que solo las partes de la transacción y sus bancos centrales vean datos sensibles como posiciones de liquidez y montos — lecciones sacadas directamente de los tropiezos de Drex.

Quién participa y quién observa

El Banco Central de Brasil dijo a Valor que sigue el piloto “con interés” pero no ha mantenido participación activa. Quiere incorporar lecciones relevantes y alinearse con los debates internacionales sobre CBDC — una postura cautelosa para la economía más grande de la región.

Valor también reportó que el Banco do Brasil estaba en conversaciones avanzadas para unirse a las pruebas, aunque el banco declinó comentar cuando lo contactaron. Otras autoridades monetarias de LatAm monitorean la iniciativa, según el reportaje. Se espera que las pruebas con bancos centrales avancen durante el segundo semestre de 2026; aún no hay cronograma de lanzamiento en producción.

Del lado del BID, los registros del proyecto muestran hitos de reporte con fecha 5 de junio de 2026, en línea con el piloto entrando a su fase final de codificación y prueba este año, tras estructurarse a fines de 2024.

Por qué importa a LatAm

Los flujos transfronterizos son el oxígeno de la economía real de la región. Solo el corredor de remesas de México suma decenas de miles de millones al año. Exportadores brasileños, freelancers argentinos cobrados en moneda extranjera y economías turísticas del Caribe dependen de un FX más rápido y barato que las rieles actuales.

Si CBWeb3 funciona aunque sea en un piloto limitado, ofrece a los reguladores un camino regulado, de banco a banco, que compite con — pero no reemplaza — los workarounds con stablecoins que los hogares ya usan cuando el peso o el real pierden poder adquisitivo. Esa tensión está viva: el Banco Central de Brasil simultáneamente aprieta el uso de stablecoins en flujos eFX regulados mientras observa madurar una alternativa construida por el BID.

Para el usuario cotidiano, CBWeb3 no es algo que vas a descargar mañana. No vas a guardar tCeBM en una billetera de autocustodia como guardas bitcoin o USDT. Pero las decisiones de infraestructura que tomen los bancos centrales aquí van a moldear a qué rieles podrá acceder tu banco, fintech o empleador para pagos internacionales en la próxima década — y si LatAm puede reducir la dependencia del dólar en la liquidación sin cerrar las opciones cripto que la gente ya usa.

Conclusión

CBWeb3 está en etapa temprana, es institucional y deliberadamente experimental. Aun así, es uno de los esfuerzos regionales más concretos hasta ahora para probar dinero tokenizado de banco central en FX transfronterizo — de código abierto, con privacidad en el diseño y construido por desarrolladores latinoamericanos sobre infraestructura de la región.

Vale la pena seguir si Brasil pasa de observador a participante, si el Banco do Brasil se suma a pruebas en vivo y cómo los resultados se comparan con los stablecoins y las rieles Lightning que ya mueven dinero real entre fronteras. Nada de esto es asesoramiento financiero — solo la historia del plumbing que conviene seguir si envías, recibes o facturas a través de LatAm.

Texto alternativo de portada: Mapa editorial de América Latina con nodos de pago interconectados y líneas de intercambio, representando una red regional de liquidación transfronteriza.