Tether abandonó dos sitios de minería de Bitcoin en Uruguay después de que la empresa estatal de electricidad UTE cortara el suministro en julio de 2025, según reconstruye una investigación de Reuters publicada el 21 de agosto de 2026 a partir de documentos y entrevistas. Un excontratista estimó el gasto en unos US$60 millones por sitio, cerca de US$120 millones en total en las instalaciones del departamento de Florida operadas por la unidad local Microfin. Tether y Microfin no respondieron a Reuters.
Lo que Tether prometió en Uruguay
En mayo de 2023, Tether presentó a Uruguay como la “plataforma perfecta” para minar Bitcoin con energía renovable: una red estable, mucho viento e hidro, calma política y un esquema fiscal que le convenía. La idea era usarlo como trampolín sudamericano antes de saltar con más fuerza a Brasil, Paraguay y Argentina.
Se levantaron dos sitios en el departamento de Florida, entre campos y aerogeneradores. Un video corporativo de febrero de 2024 mostraba naves de minería con nombres de calles cripto como “Memepool Avenue” y “Halving Street”. Cobertura local de El Observador había hablado antes de una ambición mayor, de hasta US$500 millones, con un tercer centro de procesamiento y un parque eólico-solar que nunca llegó. Lo que realmente se construyó y energizó fue el par de Florida.
Cómo se rompió el contrato con UTE
La pelea de fondo era cuánta electricidad permitía el contrato. Según Reuters, Microfin trataba una cifra contratada como un mínimo que podía crecer con la demanda; UTE la trataba como un máximo rígido. Un informe interno de UTE revisado por los periodistas muestra que las partes ya estaban trabadas en noviembre de 2024. Cuando los sitios pedían más carga, a veces quedaban sin potencia suficiente durante días.
La política endureció el empate. Un gobierno de izquierda asumió en marzo de 2025 y nombró nuevos directores en UTE que endurecieron la línea ante una renegociación. Hacia mayo de 2025, Microfin dejó de pagar las facturas de electricidad. En junio avisó a UTE que daría por terminados los contratos. Un último paquete de rescate (papeles revisados más un memorando de entendimiento que el directorio de UTE había aprobado) se cayó cuando los representantes de Tether no asistieron a la firma, informa Reuters.
UTE cortó la luz a ambos sitios el 25 de julio de 2025. Microfin liquidó deudas pendientes en diciembre. El 25 de noviembre de 2025, Tether notificó a las autoridades laborales de Uruguay que cesaría operaciones y despediría a la mayor parte del personal (la prensa local habló de unos 30 de 38 trabajadores), lo que El Observador cubrió en su momento. Resúmenes posteriores como el de Cryptopolitan siguen en lo esencial la línea de tiempo de Reuters.
Por qué esto no es lo mismo que Adecoagro en Brasil
La minería es hipermóvil: los racks se mudan, y un país puede perder la carga de un día para otro cuando no cierra la cuenta de la energía. La red uruguaya es limpia y confiable, pero sus tarifas industriales no son los precios de piso que persiguen los grandes mineros después del halving de abril de 2024 y de precios más débiles del activo. Reuters cita a expertos que dicen que el mismo perfil renovable puede servir mejor a la inteligencia artificial o al cómputo de alto rendimiento que a granjas de ASIC que viven o mueren por centavos por kilovatio-hora.
Ese contraste importa al lado. El mismo mes en que UTE cortó a Microfin, Tether reforzó una vía brasileña con el agribusiness Adecoagro: un piloto alimentado con bagazo en Mato Grosso do Sul que seguimos desde el anuncio hasta el arranque del 1 de julio. Colocar mineros sobre electricidad sobrante de un ingenio es una apuesta distinta a comprar potencia de red a un monopolio estatal bajo un tope en disputa. USDT sigue dominando el uso cotidiano de tokens en dólares en América Latina para remesas, ahorro y liquidación; la salida de Uruguay habla de la economía física del hashrate, no de que la stablecoin abandone las billeteras de la región.
Para Uruguay, el episodio es una advertencia para cualquier carga flexible grande que necesite una tarifa previsible y escalable, no solo para cripto. Para Brasil y otros vecinos que cortejan mineros, es un recordatorio de que “renovable” y “barato para ASIC” son afirmaciones distintas.
Conclusión
La reconstrucción de Reuters del 21 de agosto de 2026 cierra el capítulo uruguayo de minería de Tether: dos sitios en Florida, una pelea Microfin–UTE por mínimo frente a máximo de potencia, un corte en julio de 2025, despidos y unos US$120 millones de obra hundida con poco rastro local duradero. La historia minera regional de la compañía no terminó; se movió hacia proyectos que poseen o se sientan sobre generación sobrante, empezando por el piloto de caña de Adecoagro.
Si sigues las apuestas físicas de Tether en América Latina, trata a Uruguay como la plantilla fallida de compra de red y al modelo brasileño colocalizado en el ingenio como el vivo hasta el próximo hito público. Esto es reportaje sobre resultados de infraestructura, no consejo para comprar, vender o minar ningún activo.



