Grupos bancarios y de cripto pidieron al Departamento del Tesoro reescribir en parte quién puede emitir una stablecoin de pago en Estados Unidos y quién puede venderla. Las cartas van en direcciones distintas. La regla propuesta, publicada el 18 de agosto de 2026 como documento 2026-16796 en el expediente TREAS-DO-2026-0496, crearía la Parte 1523. Los comentarios vencían el 19 de octubre de 2026 o antes. Ese día presentaron carta la American Bankers Association, el Independent Community Bankers of America, la Blockchain Association y el Crypto Council for Innovation.
El borrador aplicaría el artículo 3 de la ley GENIUS, promulgada el 18 de julio de 2025. La ley parte de un emisor permitido. El borrador abre el artículo 18(a). Un proveedor de servicios de activos digitales (DASP) cobra, como un exchange, por cambiar, enviar o guardar activos para usuarios de aquí, o por ayudar a emitir. Desde el 18 de julio de 2028 no podría vender aquí esa moneda salvo que la emita un emisor permitido o, según el borrador, un emisor extranjero que cumpla el artículo 18(a). Desde la vigencia, prevista para el 18 de enero de 2027, dieciocho meses tras la promulgación, no podría poner a disposición aquí la moneda de un emisor extranjero salvo que ese emisor pueda y vaya a cumplir órdenes lícitas y los arreglos recíprocos del artículo 18. Ayudar a sabiendas en una emisión ilegal puede costar hasta 1 millón de dólares por infracción, hasta cinco años de prisión, o ambas, bajo el artículo 3(f). La ley no define esa ayuda. La nota del 17 de septiembre recorre la propuesta.
Dónde coinciden bancos y grupos cripto
Según la American Bankers Association, cuentas bancarias, custodia de reservas y pago o liquidación deberían quedar fuera de esa pena. El banco sabe solo si conocía que esa emisión era ilegal. Ni la tarea cotidiana ni el uso honesto de un aviso público lo prueba. Si el permiso cambia, los tenedores deberían recibir aviso y un camino para rescatar o vender.
Según el Independent Community Bankers of America, el banco sigue como prestador si guarda monedas o reservas, mantiene una cuenta de depósito o de liquidación, o mueve pagos, y no debe el rescate. Revisadas la licencia, el contrato y los cambios materiales, puede fiarse del cliente sobre el emisor permitido salvo que conozca falsa una afirmación material.
Según la Blockchain Association, la pena debería exigir conocimiento real, y una empresa puede aceptar el relato del emisor. Una cotización o una operación posterior cuenta solo si hay ayuda activa coordinada con el emisor. Pide acotar o retirar el ejemplo del formador de mercado del borrador, para no adelantar el límite de ventas del 18 de julio de 2028.
Las dos cartas bancarias dejan los depósitos fuera de esta ley. El depósito tokenizado sigue como crédito contra un banco asegurado aun en un libro mayor y, dicen los banqueros comunitarios, la moneda envuelta no debería tocarlo.
La ABA quiere un registro público de emisores federales, estatales habilitados y extranjeros con comparabilidad y registro ante la Oficina del Contralor de la Moneda (OCC), para confiar de buena fe. La Blockchain Association usaría las listas que la ley ya asigna a la OCC y al Tesoro, salvo que la plataforma conozca de verdad un hecho material distinto.
Qué tan ancha debería ser la red
Para la ABA, una empresa sigue siendo un DASP aun si la comisión la cobra una afiliada. Tres exenciones estrechas: transferencia directa entre dos personas, paso entre cuentas propias aquí y en el extranjero de la misma matriz, y billetera de autocustodia con las claves en esa persona. Guardar las monedas o poder moverlas deja fuera de la exención.
La Blockchain Association limita la etiqueta a quien atiende clientes. Sin algo más, la cuenta propia no crea la etiqueta, ni cobrar con moneda permitida ni la tesorería por sí solos. El Congreso ya apartó el software de autocustodia, los validadores y los pools de liquidez entre personas. Van en la regla. El costo del Tesoro, dice la asociación, supone unas 50 a 100 plataformas y cerca de 1 millón de dólares al año. Si la red es más ancha, hay que contar de nuevo.
Cómo entrarían las monedas extranjeras
Bajo el artículo 18(a), un emisor extranjero pasa solo si se cumplen condiciones, entre ellas un régimen comparable y el registro ante la OCC.
La ABA quiere estándares equivalentes en lo sustancial, comparabilidad rigurosa y abierta, un criterio de ubicación para la emisión en el país y resguardos contra un camino indirecto. Las definiciones deberían atrapar a un emisor ligado a un estado y a un token envuelto, con un emisor nombrado por unidad. Pide coordinar las reglamentaciones de la ley y, si hace falta, reproponerlas en un paquete con una sola fecha de vigencia, porque el día de la emisión y el de las reservas pueden no coincidir. La Blockchain Association pide solo alinear el inicio.
Para los banqueros comunitarios, el artículo 18 es una exención limitada a ofrecer o vender la moneda extranjera que califique. La emisión directa a clientes de aquí seguiría en emisores permitidos de Estados Unidos. Un derecho más amplio podría sacar saldos de depósitos asegurados que esos bancos prestan a negocios, fincas, hogares y pueblos. Los emisores extranjeros no harían esos préstamos. El grupo pide al Tesoro que pese el efecto.
En una moneda puenteada o envuelta, dicen los banqueros comunitarios, la responsabilidad debería seguir al control y al deber de rescate.
Según el Crypto Council for Innovation, el emisor extranjero y el Tesoro deciden si califica. Una plataforma muestra el estatus oficial y los avisos del gobierno, y mira más allá solo si sabe que falló una condición. El consejo quiere la dispensa del artículo 3(c) para que el emisor ya supervisado con los criterios del artículo 4 y registrado en la OCC siga disponible en la fecha de vigencia mientras las revisiones sigan abiertas. Conservaría el límite de ventas de 2028, la condición del emisor extranjero y ese criterio de creencia razonable. La Blockchain Association lo cambiaría por conocimiento real y lo que la empresa ya sabe, así una sola dirección no obliga a ubicar al cliente. Esa asociación rechaza una pena que ignore lo que la empresa sabía. Ambas rechazan el criterio exterior de venta de valores.
La regla final todavía no existe
Quién sea DASP decide qué apps y exchanges de aquí filtran qué stablecoins en dólares. La moneda extranjera entra por la comparabilidad y el registro. El Tesoro leerá los comentarios y puede emitir la regla final. La propuesta no obliga a nadie ahora.
Este artículo no es consejo de inversión.



