BlackRock va a estudiar, con SBI y Startale, cómo los fondos del mercado monetario tokenizados podrían conectarse con JPYSC, una stablecoin en yenes. El memorando de entendimiento ya está firmado. SBI Holdings, Inc. y Startale Group Pte. Ltd. lo firmaron con BlackRock Financial Management, Inc. y con BlackRock Japan Co., Ltd., según el comunicado del 27 de octubre de 2026. En ese texto, el nombre BlackRock junta a las dos sociedades.
Todo lo que el memorando cubre queda por delante. Van a explorar los requisitos técnicos y la infraestructura que harían falta para esa conexión, los posibles modelos de negocio y la distribución usando las redes, las capacidades y el acceso al mercado de cada empresa, y las normas y el desarrollo del mercado de activos tokenizados y stablecoins. El comunicado describe, además, la meta de desarrollar finanzas sobre blockchain en Japón y fuera del país.
Una stablecoin es un token digital que busca quedarse cerca del valor de la moneda de un gobierno.
Qué deja abierto el acuerdo
El comunicado no nombra un fondo, una blockchain, una fecha de salida, un producto, comisiones ni quién podría invertir. Habla de fondos del mercado monetario tokenizados y no dice de qué empresa serían. El comunicado no da un plazo. Tampoco dice que un fondo vaya a recibir JPYSC, ni a pagarla, ni que alguien vaya a emitir un fondo en Japón. Como es un acuerdo para estudiar la idea, no deja nada a la venta ni en uso.
Qué es un fondo del mercado monetario tokenizado
Son participaciones de un fondo que invierte en deuda de corto plazo y bajo riesgo y en efectivo, anotadas como tokens en una blockchain.
Según The Block, BUIDL, el fondo tokenizado de BlackRock, salió en 2024 y tiene alrededor de 2.170 millones de dólares en bonos del Tesoro de Estados Unidos, repos a un día y efectivo. Esos bonos son deuda del gobierno de Estados Unidos. Un repo a un día es un préstamo por una noche con títulos como garantía. El comunicado de octubre no dice que el memorando trate de BUIDL.
Qué es JPYSC y cómo salió en junio
SBI Shinsei Trust Bank emitió JPYSC el 24 de junio de 2026, y una oferta anticipada limitada a cuentas de SBI VC Trade se abrió ese mismo día, según el aviso. BlackRock no es parte de ese aviso. SBI VC Trade, un exchange de criptoactivos, se encarga de la distribución. Startale, una fintech de Singapur y asociada de SBI Holdings por el método de la participación, la desarrolló con las empresas de SBI.
JPYSC es una stablecoin de tipo fiduciario: la emite un banco fiduciario que guarda en fideicomiso los activos que la respaldan. Ese banco es SBI Shinsei Trust Bank.
El aviso de junio dice que a JPYSC, por ser de tipo fiduciario, no le aplica el máximo de 1 millón de yenes que sí pesa sobre el saldo y sobre cada envío de las stablecoins previas de tipo transferencia de fondos.
En el lanzamiento, en junio, JPYSC solo servía en cuentas de SBI VC Trade. No se podía retirar a una billetera de afuera. El aviso dice que buscan llevarla a blockchains públicas dentro y fuera de Japón cuando el trato jurídico y el tributario queden definidos, y solo con el visto bueno del supervisor. El memorando de octubre no vuelve sobre esos límites.
Ese aviso de junio ya nombraba la liquidación de activos reales tokenizados, entre ellos acciones, bonos, inmuebles y participaciones de fondos, como un uso que querían armar.
Yoshitaka Kitao, director representante, presidente del consejo y presidente de SBI Holdings, Inc., llamó a JPYSC, en el comunicado de octubre y en inglés, «Japan’s first trust-type yen-denominated stablecoin».
PTYcoin cubrió el bono digital de Startale Japan.
Quién puede emitir una bajo la ley de pagos de Japón
Según The Block, Japón aprobó enmiendas a la Ley de Servicios de Pago en 2022 y entraron en vigor un año después. Esas enmiendas llaman instrumentos de pago electrónico a las stablecoins respaldadas por una moneda oficial, y reservan la emisión a bancos con licencia, a compañías de fideicomiso y a servicios registrados de transferencia de dinero.
Con quién dicen que van a hablar
El comunicado dice que la colaboración está pensada para abrirse a otras instituciones financieras y empresas en Japón y en el exterior. Quienes lo firmaron van a hablar con posibles socios, y con otras partes que participen en el trabajo, sobre más colaboración y sobre cómo podría desarrollarse ese mercado.
Este artículo no es consejo de inversión.



